24 septiembre 2012

¿Es difícil aprender informática? (I)

El taller de informática del Centro Social Rivera Atienza está dirigido a personas adultas, tanto tengan o no conocimientos previos de esta materia. Varios/as alumnos/as que comenzaron el año pasado este taller y de los que lo inician este curso, nunca han estado delante de un ordenador.

Para algunos/as es un mundo nuevo, y cuando se sientan delante del ordenador les entra el miedo. Miedo a equivocarse, miedo a estropear algo... y se ponen tensos/as.

Durante las clases del curso pasado pude escuchar expresiones como “ya estamos mayores para aprender”, “los niños aprenden mucho mejor y más rápido que nosotros”, “soy una burra y no aprendo nada”...

Enfrentarse a un nuevo conocimiento siempre es difícil, pero no es una tarea insuperable. Aprender informática desde cero está al alcace de todos/as. Con este artículo comenzamos un pequeña serie en el que se mostrarán las dificultades, los mitos y miedos más frecuentes y como superarlos. ¿Es difícil aprender informática? Vamos a ver que no tanto.

Primera dificultad: el lenguaje informático.

Cuando una persona va por primera vez a un país extranjero, la primera dificultad con la que normalmente se encuntra es la lengua que desconoce. Cuando esa persona lleva tiempo viviendo en ese país va aprendiendo ese nuevo lenguaje y de esa manera se desenvuelve mejor.

En informática ocurre lo mismo. Aunque nuestro ordenador esté en español, el sistema operativo y los programas instalados utilizan un lenguaje muchas veces desconocido. Por eso al ver la pantalla del ordenandor es como ver un cuadro abstracto: “que bonito y cuantos colores tiene, pero a mí no me dice nada”.

El lenguaje del ordenador es sobre todo visual. Utiliza las formas, los dibujos (iconos), los colores... para informarme de lo que está ocurriendo en el ordenador o para mostrarme qué puedo hacer.

Habituarse a este lenguaje a veces resulta complicado para las personas adultas. Los niños están más acostumbrados que nosotros al lenguaje audiovisual. Pero a base de ver y “leer los signos” del ordenador una acaba aprendiendo este lenguaje. 

En los siguientes artículos iremos viendo más dificultades y ejemplos del “lenguaje visual” del ordenador, con ejemplos comunes que ayuden a entender mejor a nuestro ordenador.